El Cuadrilatero



Por mi mente pasan los recuerdos que han marcado mi vida, en este último respiro, la ola de violencia que marcó mi vida, cada impulso.

Recuerdo la primera vez que sucedió, me encontraba en casa de la abuela, aquella en aquel callejón oscuro, con un terreno lo suficientemente amplio para poder jugar al escondite con mis primos, esa casa vieja y roída, llena de moho, con olor a humedad, a viejo, fue donde pase los mejores días de mi vida.

En aquella noche de diciembre, él cumple de la nana, toda la familia reunida, todos losprimos incluyendo los odiosos, juguemos al escondite dIjo la pequeña Maria, hagámoslorespondieron todos con gusto, la euforia que sentía eran tan intensa, como si nadaimportara y él tiempo se detuviera, Mi turno de buscar, conteo lento hasta diez, “listos o no allá voy”.

Un dos tres por maria detrás del árbol, un dos tres por javier debajo del carro, un dos tres por Isaac arriba del árbol, y un dos tres por él estupido de Alexandro que se encuentra dentro del auto. recuerdan lo de los primos odiosos, Alexandro siempre fue él peor detodos.

Recuerdo él primer golpe que impactó en su rostro y como me abalancé hacia él, golpeándolo repetidamente en él rostro una y otra vez, la euforia se había convertido en rabia, por alguna razón era la persona que más odiaba en ese momento y lo estaba proyectando, cuando los demás se percataron de lo que sucedió, fue demasiado tarde, él rostro de Alexandro quedó desfigurado, me asegure de que no volviera a mostrar su cara de estupido nunca mas, obligándolo a usar una máscara de por vida.

La segunda vez, en la escuela secundaria, era él lugar donde me sentía feliz, después de la monotonía de mi hogar, llegar ahí con mis amigos hacía que me sintiera vivo, recuerdo los pequeños jardines donde jugamos juegos de mesa, la explanada principal donde corríamos como locos sin rumbo, solo porque nos apetecía hacerlo, la cancha de futbol donde después de miles de partidos nunca pude anotar un gol, aquellas bancas donde tuve él primer acercamiento romántico con la chica que me gustaba, aunque al final no haya significado nada para ella, todo era tan perfecto, hasta que llegó él final del tercer año,
cuando ellos llegaron.

Un grupo de tres amigos del mismo año, comenzaron a molestarme, golpeándome sin cesar, llamándome mandril, mis días felices, fueron opacados por ellos, ahora la monotonía de mi hogar era lo que me daba paz.

Hasta él dia en que volví a sentir él impulso violento, pero esta vez, sentía una inmensa rabia que recorría cada centímetro de mi cuerpo, no pude detenerme, los golpee sin parar con un tubo, tan fuerte, con tanta malicia, no hubo nadie que me detuviera, volqué en ellos toda mi furia, por haberme arrebatado mis días felices.

Los cuerpos quedaron irreconocibles, solo me tuvieron en detención preventiva algunos días, al final fue en defensa propia, logré graduarme desde casa.

Fui señalado por todos, él asesinó, él chico mandril, todos me temían, incluso ella, pero no me arrepiento de lo que hice, y jamás lo haré.

No pude terminar los estudios, pero un viejo amigo me recomendó practicar boxeo, para canalizar la ira, dijo que sería una buena terapia.

La primera vez que llegue al gimnasio, me señalaron, aun era famoso por él incidente de la secundaria, pero no importaba, por primera vez en mucho tiempo volví a sentirme feliz, en cuanto vi él cuadrilátero, mi corazón latió con fuerza, comprendí que ahí era donde quería morir, que quería dar él alma.

Ahi la conoci, hija del dueño, hermosa, ojos azules, cabello rubio, era una diosa y yo un pobre mortal, conocía mi caótico pasado y aun asi me eligió, pero ese fue su sentencia, al principio todo fue bien, la felicidad se sentía, los hijos llegaron, lamentablemente esa felicidad fue efímera, los celos invadieron mi cabeza, cada vez las peleas aumentaron, hasta él dia en que le disloque la mandíbula de un golpe, ese dia ya no volvió, fue él dia en que la soledad volvió a mi.

Pero no me arrepiento.

Por qué fue ese día en él que descubrí que mi destino sería morir en él cuadrilátero, sin nadie a mi lado, siendo tan incomprendido como lo fui cuando desfiguré a mi primo, como lo fui cuando asesiné a aquellos bullies.

A partir de ese día:

El cuadrilátero se convirtió en mi forma de vida, en él que cada golpe y caída me han enseñado que siempre hay que volver a levantarse, en donde darse por vencido no es posible.

El cuadrilátero me enseño que con disciplina y constancia puedes lograr lo que te propongas, pero que puedes estar en los más alto y en tan solo un instante todo puede venirse abajo por un error.

El cuadrilátero ha visto morir a compañeros, que han dejado su alma en él, por eso es que cada día entró concentrado en honrar la vida de aquellos caídos.

El cuadrilátero, ha consumido mi alma, se ha convertido en todo lo que pienso, dejando atrás a familia y amigos, deseando siempre ser él mejor, no detenerme hasta llegar a la cima.

Cuando perdí él campeonato mundial por KO, siendo él favorito... fue él comienzo del fin, ahí todo terminó.

El cuadrilátero me ha dejado sin vida, ha robado mi ser, ha destruido mi cuerpo, pero aun sigue siendo mi lugar seguro, un lugar al que estoy dispuesto a volver cada día, con mi cuerpo roto, mis músculos desgarrados y mi sangre en él.

El cuadrilátero hoy me ha robado a mi familia.

Mi esposa ha huido con mi mejor amigo, mis hijos se han alejado, no quieren volver a verme, después del golpe que conecte en la barbilla de mi esposa.

Pero me es tan difícil dejarlo, mi cuerpo y mente han creado una dependencia a él, como si de una droga se tratase, una de la que no puedo separarme, pues la abstinencia me mataría.

Odio él cuadrilátero, pero amo todo lo que hizo por mi, pero odio que mi familia se marchara, pero amo que me convertí en él mejor del mundo, pero odio lo que ha hecho con mi cuerpo.

Mi cuerpo hecho polvo, desea volver a él, aunque él dolor en mis piernas es inmenso, aunque mis brazos no respondan como deberían, aunque sea la última noche.

Quiero volver a sentir aquella euforia que recorría mi cuerpo cada noche que subí, cadanoche que me llamaron campeón, cada noche que mi cuerpo recibía golpes, pero no dolían,cada noche que me aclamaban, tan solo quiero una última noche, quiero sentir que al finalha valido la pena, él quedarme solo, él que mi cuerpo no pueda moverse.

El cuadrilátero me ha llamado de nuevo, este será él final por él que tanto luche, aunquemis puños sangren, con mis rodillas resquebrajadas, ganaré, volverán las antiguas gloriasaunque sea una última noche, una última vez.

El cuadrilátero ha elegido a su campeón una joven promesa, que me recuerda a mi jovenyo, con esperanza con sueños, dentro de mí le digo “No lo hagas, huye mientras tengas alma”, pero lo se ya es demasiado tarde para él su alma se ha perdido.

La última noche estelar de mi vida, en la que un prodigio representa él futuro y un viejo saco de huesos, representa él pasado que la gente está empezando a olvidar.

Aun recuerdo cada golpe, él daño que sus golpes hicieron a mi cuerpo fue irreparable, mis costillas se quebraron, mi quijada se desvió, mis pulmones explotaron, él sabor amargo del hierro de mi sangre recorría mi rostro, fue tan doloroso, pero más doloroso fue que no pude conectar ningun golpe. al final él futuro venció al pasado.

Caí tendido en la lona, él conteo llega a 10, y me vi en él, en mi primera lucha en que la gente me ovacionó.

El cuadrilátero ha decidido, tiene un nuevo juguete que las personas aman, un nuevo campeón que será consumido por la euforia de estar en él y al antiguo lo ha desechado como un saco que la gente llena de mierda.

El cuadrilátero se ha bañado con mi sangre una última vez.

El cuadrilátero al fin se ha llevado mi último aliento.

él dolor se ha ido...

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